Para algunos resulta indispensable tener Internet, para otros el último carro del mercado, para otros abrir una cuenta en la caixabank, en todo caso, todos ello tienen algo en común, y es que requieren de vitaminas y minerales para poder cumplir de una manera adecuada todas la funciones del organismo.

Todas estas vitaminas y minerales cuentan con el objetivo de brindarle a nuestro organismo la energía y el funcionamiento acorde, y ello solo se puede obtener con un óptimo aporte de nutrientes y que sean de calidad bajo las dosis adecuadas, todo ello es la clave para mantener una excelente salud. Sin embargo, existen unos micronutrientes, en específico aquello cuyas funciones resultan vitales para el cuerpo humano, y que sin ellos no alcanzaríamos a funcionar correctamente.

Puntualmente se trata de 7 vitaminas y minerales que son los que comúnmente deben ser integrados en nuestra dieta y de darse alguna carencia, ello puede conllevar a efectos a largo plazo que pueden iniciar por el agotamiento y el decaimiento general.

Vitamina B12

Muchos productos naturales la incluyen, como por ejemplo el pescado, carne, pollo, huevos y los productos lácteos; en el caso de los veganos, estos pueden consumir cereales enriquecidos y productos que contengan levadura. La vitamina es importante para la correcta formación de células sanguíneas, función neurológica y síntesis de ADN. Su carencia conlleva a afecciones que incluyen la anemia megaloblástica, fatiga, debilidad, pérdida de apetito y pérdida de peso, problemas neurológicos (aletargamiento y comezón en las manos y pies). También se pueden mencionar otros síntomas como la dificultad para mantener el equilibrio, depresión, confusión, memoria deficiente, dolor en la boca y en la lengua.

Vitamina C

Los humanos la obtenemos de la comida ya que no contamos con la capacidad de sintetizarla. Se encuentra en las frutas cítricas, tomates, jugo de tomate y patatas. También hay existe en grandes cantidades en los pimientos y chiles rojos y verdes, kiwi, brócoli, fresas y coles de Bruselas. La vitamina C se emplea en el cuerpo para la biosíntesis del colágeno y algunos neurotransmisores, juega un papel importante dentro de la función inmunológica y mejora la absorción de hierro. Si existe una carencia, ello provoca escorbuto, fatiga, malestar, inflamación de encías, desprendimiento de dientes, dolor en las articulaciones y mala cicatrización.

Vitamina D

La podemos encontrar en los pescados grasos como el salmón y el atún, y en los aceites de hígado de pescado, también en menor cantidad en el hígado, el queso, las yemas de huevo y los hongos. Esta vitamina se produce cuando nos exponemos al sol y es la encargada de regular el calcio en el cuerpo ayudando a mantener los huesos fuertes. La deficiencia de esta vitamina causa raquitismo, osteomalacia y debilidad muscular.

Yodo

Se trata de un mineral que podemos encontrar en los peces de mar, algas, crustáceos y otros alimentos marinos, y además también se encuentra en los productos lácteos y en los productos que son hechos de grano integral. El yodo es empleado por el cuerpo para producir la hormona tiroidea que es la que trabaja para controlar otras funciones esenciales. En la niñez temprana su carencia determina deformaciones cerebrales, mientras que en adultos causa gota.