De acuerdo a la medicina convencional, la artritis reumatoide se trata de una enfermedad de carácter autoinmune que da pie a una inflamación generalizada y que hasta la actualidad no se le ha conseguido alguna cura. Aunque es conocido el efecto positivo que puede causar el tratamiento para la artritis que se aplica hasta el momento, también es de gran importancia echar mano de las acciones preventivas y paliativas que pueden mejorar, en gran medida, la calidad de vida de la persona afectada a través de la medicina natural.

La artritis reumatoide es una enfermedad autoinmune, es decir, que nuestro propio organismo es el que se ataca como si fuera un patógeno y cuya característica más resaltante es el el dolor, que además se encuentra acompañado de inflamación, rigidez y la pérdida de diversas funciones de las articulaciones del cuerpo, como en los dedos, los codos, las  rodillas, entre otros. 

Como es una enfermedad autoinmune, ello provoca daños en las células y en los tejidos sanos que a la larga, afectará en general a la salud, como por ejemplo, la sangre, el corazón o el sistema nervioso. 

Se puede encontrar una cura de manera natural

Erradicar las toxinas: El tratamiento natural para esta enfermedad tiene su origen, en que el paciente contiene un exceso de toxinas dentro de su organismo, de esta manera el primer paso consiste en realizar una depuración con el fin de facilitar la función limpiadora del hígado, los riñones, la piel y del los intestinos.

Existen distintos tipos de depuración, y entre ellas se puede seleccionar la que más nos agrade y convenga: 

  • Dieta a base de alimentos desintoxicantes: ajo, cebolla, limón, pomelo, etc.
  • Plantas medicinales depurativas: diente de león, boldo, bardana, cardo mariano, etc.
  • Jugos, caldos y batidos detox.
  • Batidos caseros

Atender las intolerancias que puedan existir debido a la alimentación: debido a la mala calidad de los alimentos cada día son mas el numero de intolerancias alimentarias que se presentan, ello sumado a los malos hábitos alimenticios y muchos otros factores. No obstante, el el caso de las personas que padecen de artritis reumatoide, se debe descartar inicialmente que exista alguna posible intolerancia alimentaria.

La mayoría de los casos la alergia fuerte no se presenta, pero probablemente exista una sensibilidad que a largo plazo pueda hacer que la persona se enferme. Cuando se trata de intolerancias, las que mayormente se presentan son al gluten o también a la lactosa. Quizás las personas lo vean como algo normal ya que no presenten un efecto de manera inmediata pero es posible que lleguen a presentar distintos trastornos digestivos como por ejemplo, acidez o gases. La solución que se puede buscar es por medio de un análisis apropiado, o dejar de consumir dichos alimentos durante un mes.

Si al momento de volver a consumirlos sentimos que nuestra salud no va bien, entonces probablemente sea intolerancia a ellos.

Medicinas inmunorreguladoras: Como se trata de una patología que cuenta con un patrón de enfermedad autoinmunitaria, se deben buscar medicamentos que actuen equilibrando el sistema inmunitario, de manera que al consumirlos, se alcance una cura gradual pero profunda. Entre ellos podemos consumir: 

  • Ácidos grasos omega 3 y omega 6.
  • Antioxidantes (vitaminas C y E, beta-carotenos, flavonoides, selenio y zinc).
  • Cartílago de tiburón.
  • Eucalipto radiado.
  • Raíz de astrágalo.
  • Liquen de Islandia.
  • Uña de gato.
  • Shiitake.
  • Maitake.
  • Reishi.

Baños medicinales antiinflamatorios: se recomiendan las aguas sulfurosas pues estas contienen un efecto antiinflamatorio, pero además depurativo que resulta bastante beneficioso para este tipo de artritis. En casa también se pueden preparar baños curativos con bicarbonato de sodio o sulfato de magnesio en los que se recomienda sumergirse al menos media hora, tras lo cual se sentirá una gran sensación de alivio y bienestar.