Pedro Luis Cobiella de Hospiten siempre han hecho una gran apuesta por la práctica de los deportes saludables, en donde la nutrición resulta un elemento fundamental ya que mejora el rendimiento deportivo y además se evitan las lesiones.

Uno de los pilares fundamentales del conocido entrenamiento invisible es la alimentación, y que, en conjunto con un descanso adecuado y una correcta hidratación, van a constituir uno de los aspectos más olvidados entre una sesión de entrenamiento y otra, pero que resulta fundamental para alcanzar un buen rendimiento. 

De acuerdo al especialista en Endocrinología y Nutrición de Hospiten, el Dr. Ignacio Llorente, desde no hace mucho tiempo es que los deportistas se han hecho conscientes de la alimentación, más allá de que se encuentra integrada en su entrenamiento. “Se insiste más en la programación física que en la programación de la alimentación y de la hidratación. Tienen que ser conscientes de que la nutrición también hay que entrenarla. Una alimentación adecuada mejora mucho, evita la fatiga y sobre todo que haya lesiones”, señala el doctor.

Entre los problemas que se hacen presente más frecuentemente durante las pruebas de largo recorrido se encuentran las lesiones, y no se deben al ritmo ejecutado durante el recorrido, sino por la alimentación recibida antes, durante y después de la carrera. Cuando concluye una competición existe un periodo de media hora donde resulta importante que el corredor pueda consumir gran cantidad de hidratos de carbono y proteínas con el objetivo de que logre una buena recuperación muscular y con ello poder evitar una alta probabilidad de daño muscular.

En tal sentido, hay que considerar que la dieta de un deportista es una especie de hoja de ruta que le acompaña durante todo el entrenamiento. La misma debe consistir en una dieta sana, variada, equilibrada y que además le aporte todos los componentes que se requieren en la alimentación. Hay que resaltar que se deben    incluir hidratos de carbono, almidones de absorción intermedia o absorción larga, frutas y verduras, así como también proteína animal y vegetal, sin olvidar que las legumbres llegan a jugar un papel esencial.

El Dr. Llorente destaca que “al igual que el deportista diseña un plan para la carrera, hay que hacer lo mismo con la alimentación durante la actividad. Es importante que prepare los días anteriores al organismo para el esfuerzo físico al que se va a someter”.

Lo que se recomienda inicialmente es incluir en la dieta más cantidad de hidratos de carbono, pues son estos los que aportan más energía durante los primeros kilómetros. 

Un arranque de carrera resulta importante ser entrenado ante una situación de déficit a fin de aprovechar como fuente de energía todas las grasas que brindan un gran rendimiento durante la carrera. Seguidamente, se debe mantener un orden en lo que se va a consumir en cada parada y el orden en que se va a hacer.