Las últimas décadas han convertido la vida de muchos en un panorama estresante, en el que cada día es una lucha entre el trabajo, la escuela de los niños, el máster en administración que en algún momento decidiste hacer para mejorar tu trabajo, el tráfico y sus interminables trancas, entre otros; quizás es momento de que hagas una pausa y le des un giro terapéutico y restablecedor a tu vida antes de que las enfermedades se apoderen de ti. 

En medio de todas la posibilidades para alcanzar el equilibrio físico y mental, encontramos a la ecoterapia, que algunos suelen llamar también terapia verde o natural, que consiste en la práctica que se aplica en el campo emergente de ecopsicología, desarrollada por Theodore Roszak. En determinados casos, la ecoterapia se deriva de la creencia de que las personas se encuentran incorporadas como parte de un red de la vida y por lo cual la psique no está separada o aislada del medio ambiente que los rodea.

El el caso de la ecopsicología, esta brinda a las personas esa oportunidad de explorar la relación que han llevado con la naturaleza, ya que ésta es un área que posiblemente se ha pasado por alto de parte de diversos tipos de psicoterapia. Siendo la razón por la que algunos profesionales se dedican a practicar y enseñar la ecopsicología de manera exclusiva, mientras que otros profesionales deciden incorporar aspectos de la ecoterapia en sus prácticas.

El pilar de la ecoterapia: su conexión con la tierra

El basamento de la ecoterapia es simple, ya que se encuentra sustentado en las leyes regidas por la tierra, de quien se cree puede enderezar lo que ha desviado su curso natural. Por lo tanto, la conexión con la Tierra y sus sistemas resultan ser el núcleo básico de la ecoterapia. Estos retornos a los esencial e inicial de los individuos vienen dados por  complejos sistemas de equilibrio integrado, que al momento en que las personas armonizan con él, pueden experimentar una gran mejoría para su salud mental.

De manera tras esta concepción, es posible deducir que el bienestar de una persona conjuntamente con el bienestar del planeta vienen de la mano, y es exactamente la propuesta de muchos terapeutas dedicados a la ecoterapia. De manera que, las vidas de las personas se encuentran engranadas como una pieza pequeña de un sistema mayor de interacción.

La salud mental sujeta a la naturaleza

En virtud de que el origen de muchas enfermedades se encuentra en la desconexión de las personas con su medio ambiente y con la naturaleza, la ecoterapia sugiere retomar los beneficios positivos de volver a lograr una conexión con la misma. De acuerdo a los estudios realizados en el área, se ha concluido que el contacto con la naturaleza activa efectos beneficiosos los cuales provienen no sólo de lo que las personas ven, sino de lo que ellas alcanzan a experimentar por medio de sus sentidos también. 

Es significativo acotar que las personas no requieren de pasar gran tiempo en medio de un ambiente verde para alcanzar los efectos positivos que les puede brindar la naturaleza, ya que con una simple visión de la misma quizás desde una ventana o incluso por medio de fotografías se puede lograr un mejor estado de ánimo, equilibrar la salud mental y con ello la satisfacción general del individuo.